DDR

El proceso de conversaciones entre el Gobierno colombiano y las FARC-EP abordó los temas de desarme, desmovilización y reintegración (DDR en la literatura internacional) bajo un enfoque distinto al utilizado hasta ese momento en otras negociaciones de paz. A pesar de las constantes diferencias entre las partes sobre el alcance, los tiempos y los términos del DDR en este proceso, la discusión partió de varias premisas, entre ellas, la necesidad de dar una impronta específica a este proceso —ajustada a las particularidades de las FARC-EP—, recoger las lecciones aprendidas de procesos anteriores en Colombia, respetar la dignidad de las partes y garantizar la terminación definitiva de la confrontación armada entre ellas y el tránsito a la vida civil de quienes dejaban las armas. En este contexto, el acuerdo sobre el lenguaje a utilizar era fundamental: «dejación de armas», «tránsito a la legalidad» y «reincorporación a la vida civil» serían los términos que darían paso a la construcción de un acuerdo sobre estos temas.

Un cese al fuego bilateral y definitivo fue acordado e implementado solo al final del proceso. Para la discusión sobre este tema y sobre la dejación de armas por parte de las FARC-EP se creó una subcomisión que contó con la participación de militares activos y comandantes guerrilleros, la cual funcionó de manera paralela a la Mesa de Conversaciones. Se acordó un mecanismo tripartito de monitoreo y verificación al cese al fuego y la dejación de armas que, además de ambas partes, involucraría a delegados y delegadas de una misión política de la Organización de las Naciones Unidas, que certificarían la dejación de nueve mil armas que tomaría lugar en 26 zonas veredales distribuidas en diferentes lugares del país en un lapso de seis meses. Para efectos del tránsito a la legalidad se diseñó y puso en marcha un procedimiento administrativo certificado por el Gobierno, que confirmaba la identidad de las personas de las FARC-EP que participarían en el proceso y daba inicio formal a su reincorporación a la vida civil. Este proceso de reincorporación comprendía la conformación de un partido político, recursos para su funcionamiento y el acceso transitorio a escaños en el Congreso, además de medidas en lo económico y lo social que contarían con instancias conjuntas de seguimiento a nivel nacional y territorial.

En esta sección podrá encontrar una explicación a profundidad sobre las características del modelo implementado, así como las reflexiones y valoraciones que se derivan de lo acordado y sus lecciones para otras experiencias en el mundo.