Más allá de lo operativo, hay al menos seis mensajes políticos que mandan el Gobierno y la guerrilla y que pueden ser determinantes para renegociar el Acuerdo
Archivo histórico
El cese al fuego definitivo y bilateral no es solo para las partes negociadoras; lo es, ante todo, para los colombianos que han vivido la guerra en carne propia
¿Cuántos miembros -y cuántas armas- tienen las milicias urbanas de las FARC? ¿Serán los milicianos parte del proceso de reintegración a la vida civil? ¿Qué se puede aprender de las experiencias internacionales sobre un tema tan delicado?
Reflexiones del Acuerdo para silenciar las armas a la luz de una revisión teórica y de experiencias internacionales. Esas reflexiones incluyen los riesgos y los principales retos para su implementación, así como las implicaciones de la histórica declaratoria
El Gobierno debe entender que las armas tienen un valor simbólico para la guerrilla y que hay serias amenazas de seguridad para los excombatientes
La paz entre el Gobierno y las FARC no se firmó el 23 de marzo porque falta uno de los asuntos más importantes y difíciles del proceso: la concentración de la guerrilla y la dejación de armas. ¿Cuáles son los desacuerdos en este punto?
Este análisis de la FIP desvirtúa algunos mitos que se han creado alrededor de la creación de zonas especiales para la concentración de las FARC, resalta su utilidad operativa, analiza lo que ocurrió cuando se desarmaron y desmovilizaron el EPL y M-19, así como experiencias de Guatemala, Nepal y Sierra Leona, países donde se establecieron […]
Aunque las 109 acciones que cometieron las FARC en los últimos dos meses fueron de medio y bajo esfuerzo militar y ocurrieron en una extensión limitada del territorio nacional, demuestran que la guerrilla aún tiene capacidad para organizar acciones de alto impacto social, económico y ambiental, así sea con escasos recursos humanos y militares.
Contrario a lo que se puede pensar sobre las zonas de concentración como un método fallido para los diálogos de paz, son propuestas válidas para la culminación de la firma de unos acuerdos y la primera piedra para la puesta en marcha de procesos de corto plazo, como las medidas de estabilización provisional.
La suspensión de las acciones armadas dentro de un conflicto es importante y por demás necesaria para avanzar en la construcción de la paz, pero así como puede contribuir en este propósito también puede dificultar su logro si no es clara su intencionalidad ni su alcance.