Cesar Gaviria se posesiona como presidente de Colombia (1990-1994). Al igual que su antecesor, Virgilio Barco (1986-1990), se propone adelantar diálogos de paz con las organizaciones insurgentes del país, entre ellas las FARC-EP. Estos últimos, a través de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolivar, habían manifestado su intención de entrar en diálogo con el Gobierno Nacional.